Muchas de las personas que se interesan por los psicodélicos toman antidepresivos. Y casi todas se hacen las mismas preguntas: ¿es peligroso combinarlos?, ¿notaré algo?, ¿tengo que dejar la medicación? La investigación todavía es limitada, pero ya permite separar lo que se sabe de lo que se repite en los foros.

Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico. Cualquier cambio en un tratamiento debe decidirse con el profesional que lo ha pautado.

La idea clave, en pocas líneas

  • Los ISRS y otros antidepresivos suelen reducir los efectos de la psilocibina y el LSD.
  • Con psilocibina y LSD, los estudios disponibles no muestran un riesgo alto de síndrome serotoninérgico.
  • La ayahuasca es distinta: contiene inhibidores de la monoaminooxidasa y la combinación sí puede ser peligrosa.
  • El litio y los psicodélicos no deben combinarse.
  • Dejar la medicación por tu cuenta para viajar tiene riesgos propios, a veces mayores que la interacción.

Por qué interactúan

Los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), como la sertralina, el escitalopram o la fluoxetina, aumentan la serotonina disponible en el cerebro. Los psicodélicos clásicos actúan sobre uno de los receptores de esa misma serotonina. Al compartir sistema, es lógico que se influyan.

Con el uso continuado de antidepresivos, esos receptores se vuelven menos sensibles. Esa es la explicación más aceptada de por qué el efecto psicodélico llega atenuado.

ISRS con psilocibina o LSD: efecto atenuado

Una revisión sistemática publicada en el Journal of Psychopharmacology reunió 52 estudios sobre interacciones entre psicodélicos clásicos y otros fármacos. Sus conclusiones sobre los ISRS:

  • La fluoxetina, la sertralina y la paroxetina redujeron los efectos del LSD.
  • La fluoxetina retrasó además el inicio de los efectos en parte de los participantes.
  • El escitalopram combinado con psilocibina redujo la ansiedad y la disolución del ego, y mantuvo los efectos positivos sobre el ánimo.

Una revisión posterior de 18 estudios sobre el uso conjunto de antidepresivos y psicodélicos clásicos llegó a una conclusión parecida: la combinación con ISRS e IRSN fue en general segura y bien tolerada, con cierta atenuación de los efectos subjetivos en algunos ensayos, aunque no en todos. Los efectos adversos fueron sobre todo leves y pasajeros: dolor de cabeza, náuseas y subidas de tensión.

El riesgo de aumentar la dosis

Que el efecto llegue más flojo tiene una consecuencia práctica. Algunas personas, al no notar lo esperado, toman más cantidad o repiten dosis. Es mala idea por dos motivos: la respuesta deja de ser previsible, y la carga sobre el cuerpo, en especial la tensión arterial y el corazón, aumenta aunque la experiencia subjetiva no lo haga.

Síndrome serotoninérgico: cuánto hay de cierto

El síndrome serotoninérgico es una reacción por exceso de actividad de la serotonina. Puede ir de temblores, sudoración y agitación a fiebre alta y rigidez muscular, y en los casos graves es una urgencia médica.

Es el miedo más repetido, y conviene matizarlo. En la revisión de 18 estudios citada, diez de ellos no registraron toxicidad serotoninérgica con el uso conjunto. Los casos descritos son aislados y se concentran en combinaciones concretas, sobre todo con ayahuasca.

Riesgo bajo no significa riesgo cero. Si tras una combinación aparecen fiebre, temblor intenso, rigidez o confusión, hay que llamar al 112.

Ayahuasca: el caso más delicado

La ayahuasca combina DMT con una planta que contiene inhibidores de la monoaminooxidasa. Esos inhibidores, junto a un fármaco que eleva la serotonina, son la combinación clásica que se asocia a toxicidad serotoninérgica. La literatura recoge un caso de ayahuasca con fluoxetina que provocó temblores y desorientación.

Por eso los centros serios piden un periodo de lavado, siempre supervisado por un médico. La fluoxetina, además, tarda varias semanas en eliminarse. Si tomas antidepresivos, la ayahuasca es la sustancia con la que más cautela hay que tener.

MDMA e ISRS

La MDMA actúa liberando serotonina a través del mismo transportador que los ISRS bloquean. Por eso estos fármacos tienden a apagar buena parte de sus efectos. El problema vuelve a ser el mismo: tomar más para compensar aumenta los riesgos físicos sin recuperar la experiencia.

Otros fármacos que conviene conocer

Litio

Es la combinación más desaconsejada. En un análisis de relatos publicados en internet, el 47 % de los 62 casos de litio con un psicodélico clásico incluía convulsiones, y el 39 % necesitó atención médica. Con lamotrigina, en 34 casos, no se registró ninguna convulsión.

Antidepresivos tricíclicos

Según la revisión sistemática, la imipramina, la desipramina y la clomipramina adelantaron e intensificaron los efectos del LSD. Es decir, el efecto contrario al de los ISRS.

Inhibidores de la monoaminooxidasa

Como medicación, atenuaron o bloquearon los efectos del LSD en estudios antiguos. Pero su potencial de interacción es alto: se ha descrito una emergencia hipertensiva con infarto tras tomar psilocibina junto a uno de estos fármacos y un estimulante.

Antipsicóticos

Tienden a reducir o bloquear los efectos. Además, quien los toma suele tener un diagnóstico que ya es una contraindicación. Lo explicamos en quién no debería tomar psicodélicos.

¿Hay que dejar la medicación?

No por tu cuenta. Esta es probablemente la parte más importante del artículo.

Interrumpir un antidepresivo puede provocar síntomas de discontinuación y, sobre todo, una recaída. La revisión de 18 estudios señala que mantener el tratamiento puede ser preferible a retirarlo, porque evita el empeoramiento de los síntomas depresivos y el aumento de la ideación suicida durante el periodo de lavado. Un consenso de especialistas advierte en la misma línea de que reducir o suspender ciertos fármacos para tomar psilocibina puede no ser viable y puede resultar peligroso.

Si te estás planteando un cambio:

  • Háblalo con tu médico o tu psiquiatra, sin ocultar el motivo.
  • No reduzcas la dosis de golpe ni sigas pautas de internet.
  • Ten en cuenta que el efecto atenuado puede durar semanas después de dejar el fármaco.
  • Valora si este es el momento. Esperar a estar estable también es una opción.

Qué contarle a quien te acompaña

Cualquier persona que vaya a acompañarte debería saber qué medicación tomas, en qué dosis y desde cuándo. Y si un facilitador no te lo pregunta, o te sugiere dejar el tratamiento sin supervisión médica, es una señal de alarma.

El resto de puntos a revisar están en la guía para prepararse para una experiencia psicodélica.

Acompañamiento con criterio

En RILOFU no vendemos ni suministramos sustancias, y no damos indicaciones sobre medicación. Acompañamos la parte emocional: preparar bien una decisión y dar sentido a lo vivido después.

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Fuentes